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¿Qué son los síndromes neurovasculares del opérculo torácico?

¿Qué son estos síndromes?

Son presiones que suceden en una arteria, vena o nervio del brazo, entre la clavícula y la primera costilla. A veces se afectan las tres al mismo tiempo y cuando esto pasa el brazo se inflama, duele y se entumece.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo más importantes son los siguientes:

  • Trauma o accidente en cuello.

  • Defectos anatómicos, tales como tener costillas extras.

  • Lesiones repetitivas en la región del hombro y cuello relacionadas a esfuerzos físicos.

Signos y síntomas

Los síntomas del síndrome de abertura torácica pueden variar según cuál sea la región o regiones comprimidas. Pero los síntomas vasculares más importantes cuando se comprimen vasos sanguíneos, son los siguientes:

  • Cambios del color en la mano o dedos, que pueden tornarse azules.

  • Palidez en uno o más dedos de la mano.

  • Dolor e hinchazón de brazo.

  • Coágulos sanguíneos en venas o arterias de la parte superior del cuerpo.

  • Pulso débil en el brazo afectado.

  • Dedos, manos o brazos fríos.

  • Fatiga rápida de brazo al realizar actividad o falta de fuerza.

  • Hormigueo o entumecimiento en dedos de la mano.

  • Debilidad en brazo o cuello

  • Áreas de carne que palpitan cerca de la clavícula.


La compresión de los nervios se conoce como síndrome de abertura torácica neurológica, y genera los siguientes problemas:

  • Daño muscular en la base del dedo pulgar, conocido como mano de Gilliatt-Sumner.

  • Entumecimiento, hormigueo o dolor en brazo o en dedos de la mano.

  • Dolor en cuello, hombro o mano

  • Menor fuerza de agarre o prensión al tomar un objeto.


Tratamiento

Esta enfermedad debe ser tratada de inmediato para evitar daños más graves que además requieran de intervención quirúrgica. Llegado el caso, los médicos recomiendan cirugía para tratar el síndrome de abertura torácica solamente cuando otros tratamientos iniciales de ejercicios y desinflamatorios han fallado.

En caso de que se necesite cirugía, esta consistirá en quitar parte de la costilla para liberar la estructura comprimida. Incluso, podría indicarse la reconstrucción de los vasos, aunque esto último depende del grado de afectación que presenten.

Debe tenerse en cuenta que la cirugía se realiza cuando sufrir daño nervioso o vascular permanente ya representa un riesgo mayor, incluso mayor a la probabilidad del riesgo quirúrgico.


Prevención

Nuestro médico evaluará los síntomas que presentamos para obtener un diagnóstico adecuado. Debemos saber que si durante años no hemos tratado el síndrome de abertura torácica, éste puede provocar daños neurológicos permanentes.

Si por algún motivo hemos estado expuestos a sufrir una compresión en la abertura torácica, debemos evitar los movimientos repetitivos y levantar objetos pesados.

Un factor a considerar también es el sobrepeso, porque en ocasiones los síntomas pueden prevenirse y aliviarse solo con perder peso. También es importante saber que cargar bolsas pesadas o mochilas en los hombros puede aumentar la presión en el espacio de la apertura torácica, y que es importante que procuremos mantener siempre una postura adecuada.


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