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¿Hinchazón permanente y dolor en las piernas? Acude al angiólogo, podría ser una trombosis venosa


Al coágulo de sangre que se forma o aparece en una vena profunda se le conoce como trombosis venosa profunda y por lo general aparece en las piernas. Debemos saber que si el coágulo de sangre no se atiende de manera oportuna y correcta se puede complicar, porque su presencia en la vena la llega a dañar, ya que genera un aumento de la presión venosa que al paso del tiempo provoca hinchazón, daños cutáneos, e incluso llagas o úlceras dolorosas cerca del tobillo. Estas complicaciones se conocen como síndrome postrombótico.




Existen algunos factores de riesgo que aumentan las posibilidades de padecer trombosis venosa profunda, y éstos son:

  • Padecer alguna enfermedad de coagulación en la sangre.

  • Permanecer en reposo prolongado, por ejemplo durante una estancia hospitalaria larga o bien por parálisis.

  • Lesiones o cirugía.

  • Embarazo y consumo de píldoras anticonceptivas.

  • Obesidad y sobrepeso.

  • Estar de pie o sentado por largos periodos de tiempo.

  • Cáncer.


Es verdad: los factores de riesgo son demasiados, y por lo mismo debemos estar atentos a cualquier cosa que ocurra en nuestro cuerpo. La trombosis venosa presenta signos y síntomas que pueden alertarnos de manera oportuna. Estos síntomas son los siguientes:

Hinchazón de la extremidad afectada acompañado de dolor (en la pantorrilla, en caso de ser la pierna), enrojecimiento y sensación de calor.

Si llegamos a presentar esta situación debemos acudir a nuestro médico lo más pronto que nos sea posible, para que él nos realizará una exploración física y nos haga un interrogatorio que le permita identificar si se trata de várices o no. Es muy probable que nuestro médico solicite un ultrasonido que le permita determinar si existe un coágulo en las venas de la parte del cuerpo afectada. También es probable que nos solicite que nos hagamos un examen de sangre para ver si existe una elevación de una sustancia denominada “Dímero D”, la cual es clave en el diagnóstico, porque se trata de un fragmento de proteína que surge cuando un coágulo de sangre se disuelve en el cuerpo.


Tratamiento y complicaciones

Es muy cierto que a pesar de un buen tratamiento, a veces pueden surgir algunas complicaciones que deben ser atendidas de la mejor manera. El tratamiento de la trombosis venosa profunda evita que el coágulo se haga más grande y también impide que se desplace a lugares como los pulmones, porque podría causar un infarto pulmonar.

Es probable que después de un episodio de trombosis, tengamos que utilizar medias de compresión y tomar medicamentos para el dolor y la hinchazón. Nuestro médico podría recetarnos anticoagulantes que ayuden a disminuir la posibilidad de que los coágulos reaparezcan. También es posible que nos recete anticoagulantes inyectados durante el periodo más agudo del tratamiento, pero después se sustituirán estas inyecciones por tabletas.

El síndrome postrombótico es una complicación que suele ser frecuente después de un episodio de trombosis. Hay que tener claro que se trata de una consecuencia del daño que el coágulo pudo causar en las paredes de las venas, y este daño lo podemos identificar por la presencia de:

  • Hinchazón persistente de las piernas.

  • Dolor en las piernas.

  • Cambios de color en la piel.

  • Llagas en la piel.

Suele pasar que las recomendaciones más sencillas sean las que nos salvan la vida, por eso, para prevenir un episodio de este tipo, debemos evitar permanecer inmóviles, cuidarnos de no subir de peso y si fumamos, es mejor abandonar ese mal hábito ahora mismo. Por supuesto que también debemos realizar alguna actividad física de manera cotidiana, como parte de nuestra vida.


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