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Aneurisma de aorta abdominal ¿Es una enfermedad riesgosa?

¡Cuidado! Una vez que un aneurisma se rompe, casi el 50% de los pacientes mueren antes de llegar al hospital.


Aneurisma de aorta abdominal
Aneurisma de aorta abdominal

La aorta es un gran vaso sanguíneo que bien puede considerarse la tubería central de nuestro cuerpo, tiene unos 2.5cm de diámetro y se encarga de distribuir a los vasos más pequeños la sangre que bombea el corazón para que llegue a todos los órganos y partes de nuestro cuerpo.

Cuando un área de este gran vaso sanguíneo se debilita provoca un ensanchamiento anormal, que los médicos denominan “aneurisma de la aorta”.

Los aneurismas pueden ocurrir en diferentes secciones de este vaso, desde la porción torácica hasta la abdominal. Debemos saber que los aneurismas pueden crecer lentamente y nunca romperse o crecer rápidamente y romperse de repente, lo que resulta en un desenlace fatal.

Hay factores de riesgo para que se presente un aneurisma de aorta, entre los cuales están siguientes:

  • Ser mayores de 65 años.

  • Fumar.

  • Tener presión arterial alta.

  • Antecedentes familiares.

  • Padecer Síndrome de Marfan u otros trastornos ,como Síndrome de Ehler-Danlos.

  • Tener una válvula aórtica con 2 cúspides en lugar de 3 (válvula aórtica bicúspide).

Si tenemos algunos de estos factores de riesgo, nuestro médico puede recomendarnos hacernos ultrasonidos de manera regular o bien estudios tales como la tomografía computarizada (TC) o una resonancia magnética (RM), a fin de poder detectar a tiempo la presencia de un aneurisma de la aorta. Hay que estar conscientes de que cuando los aneurismas crecen lentamente y sin síntomas, e incluso no llegan a romperse, son más difíciles de ser detectados y su diagnóstico temprano se vuelve improbable, pero en la medida en que un aneurisma crece, puede provocar algunos de los siguientes síntomas, para los que debemos estar atentos:

  • Sensibilidad o dolor en el pecho.

  • Dolor en la espalda

  • Ronquera

  • Tos

  • Falta de aire

Casi todas las personas con un aneurisma aórtico no presentan síntomas, a menos de que se rompa o desgarre, y cuando esto ocurre, entonces estamos ante una emergencia médica que debe atenderse de inmediato. Cuando el aneurisma se rompe o desgarra, podemos experimentar lo siguiente:

  • Dolor punzante y repentino en la espalda que se extiende hacia abajo.

  • Dolor en el pecho, a mandíbula, el cuello y/o los brazos.

  • Dificultad para respirar.

Si observamos en algún familiar o persona cercana, o si padecemos alguno de estos síntomas, de inmediato debemos llamar al número local de emergencias.

El tratamiento de los aneurismas variará según la causa, el tamaño y el ritmo de su crecimiento , y puede ir desde una consulta clínica hasta una cirugía de emergencia. Si el aneurisma de la aorta es torácico y se detecta a tiempo, se puede planificar una cirugía.


Tratamiento


Existen dos maneras de tratar un aneurisma aórtico antes de que se rompa:

Parche endovascular
Imagen: Parche endovascular de la aorta torácica descendente (Foto cortesía de la Sociedad de Cirugía Vascular).

  • La reparación endovascular. Este procedimiento se trata de colocar un injerto artificial (endoprótesis) en la sección de la aorta que se va a reparar, y tiene como fin evitar que la sangre siga ejerciendo presión directa sobre las paredes debilitadas, propiciando que el aneurisma se encoja.

  • Resección de aneurismas. En este procedimiento el cirujano tendrá que hacer una incisión en el abdomen o en el tórax, según donde se localice el aneurisma, para poder corta la sección dilatada de la aorta y sustituirla por un tubo sintético; es decir, por un injerto.


Nuestro angiólogo de confianza sabrá aconsejarnos sobre lo que debemos hacer, pero nosotros debemos estar atentos y observar nuestro cuerpo y sus reacciones.


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